Las exportaciones argentinas a Brasil crecieron un 2,8% interanual el mes de mayo y completaron así su tercer mes consecutivo de expansión. Sin embargo, el dato más importante no radica solo en el aumento de las ventas externas, sino en la combinación de ese crecimiento con una fuerte caída de las importaciones provenientes de Brasil. Como resultado, el déficit comercial argentino con su principal socio regional sigue reduciéndose respecto de los niveles observados en 2025, aunque con un menor volumen de comercio entre ambos países.
De acuerdo con el informe de comercio bilateral elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el intercambio entre Argentina y Brasil alcanzó los US $2.520 millones en mayo del 2026. De este modo, la cifra representó una caída interanual de 11,8% frente a los US $2.856 millones registrados en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, en comparación con abril de 2026, el comercio bilateral mostró una mejora mensual de 1,7%, moderando la contracción observada en la comparación anual.
La caída de las importaciones explica la reducción del déficit comercial bilateral
En concreto, las exportaciones argentinas con destino a Brasil sumaron US $1.194 millones durante mayo. En detalle, el crecimiento interanual de 2,8% estuvo impulsado principalmente por mayores ventas de vehículos automotores de pasajeros, aluminio, polímeros de etileno en forma primaria y propano y butano licuado. La evolución de estos productos permitió sostener la expansión de los envíos al mercado brasileño y consolidar una tendencia positiva que ya acumula tres meses consecutivos.
Sin embargo, el comportamiento de las importaciones explica buena parte de la evolución que tuvo el comercio bilateral. Las compras argentinas provenientes de Brasil alcanzaron los US $1.326 millones y registraron una caída interanual de 21,7%. Según la CAC, la disminución respondió a menores importaciones de vehículos de carretera, partes y accesorios de vehículos automotores, vehículos para transporte de mercancías y automóviles de pasajeros. La magnitud de esta retracción superó en gran medida el crecimiento de las exportaciones argentinas y tuvo un efecto directo sobre la reducción del déficit comercial.
Como consecuencia de estos movimientos, Argentina registró en mayo un saldo comercial negativo de US $131 millones frente a Brasil. Aunque el resultado continuó siendo deficitario, se ubicó muy por debajo de los niveles del año pasado. La misma tendencia puede observarse en el acumulado de los primeros cinco meses de 2026. Entre enero y mayo, el déficit comercial argentino con Brasil alcanzó los US $953 millones, una cifra inferior a los US $2.431 millones registrados durante el mismo período de 2025.
Desde una perspectiva analítica, este comportamiento indicaría que la mejora del saldo comercial argentino no se explica solo por una expansión de las exportaciones. Si bien los envíos crecieron, el principal factor detrás de la reducción del déficit fue la fuerte contracción de las importaciones. En otras palabras, el reequilibrio parcial de la balanza bilateral respondió más a una disminución de las compras argentinas que a un incremento sustancial de las ventas al mercado brasileño.
Las señales que deja el intercambio entre las dos mayores economías del Mercosur
En este contexto, la situación permite dimensionar la relevancia que mantiene esta relación bilateral dentro del comercio regional. En mayo, Argentina se ubicó como el cuarto mayor proveedor de Brasil, detrás de China, Hong Kong, Estados Unidos y Rusia. Al mismo tiempo, se posicionó como el tercer principal comprador de productos brasileños, solo por detrás de China, Hong Kong y Estados Unidos. Estos datos reflejan que, pese a la caída del intercambio total, la relación económica entre los dos países, ocupa un lugar central dentro de sus estructuras comerciales.
De este modo, la dinámica debe analizarse ahora desde la perspectiva del desempeño del comercio exterior brasileño. En mayo, las exportaciones de Brasil al mundo crecieron 6,6% interanual y alcanzaron los US $31.904 millones. Por su parte, las importaciones aumentaron 5,3%, hasta los US $24.081 millones. Como resultado, Brasil registró un superávit comercial de US $7.823 millones y acumuló quince meses consecutivos con saldo positivo.
En este escenario, el comportamiento del intercambio con Argentina presenta una particularidad. Mientras Brasil expandió sus flujos comerciales globales, el comercio entre ambos países mostró una contracción interanual. Esto indica que la disminución del intercambio respondió a factores específicos de la relación comercial argentino-brasileña más que a una desaceleración general del comercio exterior brasileño.
En definitiva, los datos de mayo muestran una combinación de tendencias. Por un lado, las exportaciones argentinas con destino a Brasil siguen creciendo y acumulan tres meses consecutivos de expansión. Por otro lado, el intercambio total permanece por debajo de los niveles registrados un año atrás. Al mismo tiempo, la fuerte caída de las importaciones permitió reducir el déficit comercial argentino. En consecuencia, la principal conclusión que surge del informe de la CAC es que la mejora del saldo no proviene de una expansión generalizada del comercio entre ambos países, sino de una reconfiguración de los flujos comerciales caracterizada por un aumento de las exportaciones argentinas y una reducción mucho más pronunciada de las compras provenientes de Brasil.
