Miembros del Congreso de Estados Unidos advirtieron sobre una vulnerabilidad que podría comprometer la seguridad de las fuerzas desplegadas en el exterior. Un grupo bipartidista de legisladores exigió explicaciones al Pentágono luego de que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informara que recibió múltiples reportes de amenazas vinculadas al uso de datos de geolocalización disponibles para vigilar o identificar a personal militar estadounidense en distintos teatros de operaciones.
La preocupación fue planteada en una carta dirigida a la directora de Información del Departamento de Defensa, Kirsten Davies, impulsada por el senador demócrata Ron Wyden y el representante republicano Pat Harrigan. En el documento, los legisladores sostienen que el Departamento de Defensa no adoptó medidas básicas para proteger a los militares frente a los riesgos derivados de la recopilación y comercialización de información personal por parte de empresas dedicadas al negocio de los datos. Según indicaron, la amenaza afecta a los datos de ubicación generados por teléfonos inteligentes utilizados por personal desplegado en el extranjero.
Los datos de geolocalización se convierten en una preocupación para la seguridad militar estadounidense
De acuerdo con la información transmitida por CENTCOM al Congreso, los adversarios de Estados Unidos estarían explotando datos de localización disponibles en mercados comerciales para identificar instalaciones militares, monitorear movimientos de tropas y seguir los desplazamientos de miembros de las fuerzas armadas. De este modo, la advertencia se centra en la industria de intermediarios de datos, empresas que recopilan información generada por aplicaciones móviles, redes publicitarias y dispositivos digitales para posteriormente venderla a terceros. Los legisladores sostienen que actores extranjeros podrían acceder a estos datos mediante canales legales de compra o a través de otros mecanismos disponibles dentro del ecosistema digital.
Adicionalmente, el reclamo apunta a una supuesta demora en la implementación de medidas de protección recomendadas desde hace años por organismos especializados en ciberseguridad. Según la carta, recién en mayo el CENTCOM desplegó un sistema destinado a desactivar administrativamente el intercambio de ubicación en teléfonos inteligentes emitidos por el gobierno. De igual modo, los legisladores señalaron que los identificadores publicitarios siguen activos en numerosos equipos oficiales, pese a que los expertos federales vienen recomendando su eliminación para reducir riesgos de vigilancia y recopilación de datos.
Con anterioridad, en 2018, la aplicación de actividad física Strava generó controversia internacional al publicar mapas de calor que permitían identificar instalaciones militares y patrones de movimiento de personal desplegado en distintas regiones del mundo. Desde entonces, el Pentágono adoptó algunas restricciones al uso de aplicaciones y dispositivos con capacidades de geolocalización en zonas operativas. Sin embargo, los legisladores consideran que las medidas implementadas resultan insuficientes frente al crecimiento del mercado de datos comerciales y la capacidad de actores extranjeros para acceder a información sensible.
Legisladores proponen nuevas restricciones para limitar el acceso a datos de ubicación del personal militar
En concreto, los legisladores reclamaron que el Departamento de Defensa avance en medidas para reducir esta exposición. Entre las propuestas planteadas figuran la desactivación de identificadores publicitarios en todos los dispositivos emitidos por el gobierno, la emisión de directrices para que el personal militar adopte medidas similares en teléfonos personales utilizados en el extranjero y la incorporación de navegadores con mayores protecciones de privacidad. El objetivo es limitar la recopilación de información desde el origen y dificultar que terceros puedan adquirir datos sobre movimientos y ubicaciones de efectivos militares.
Finalmente, el episodio refleja un desafío para la seguridad nacional estadounidense. A diferencia de las amenazas tradicionales vinculadas al espionaje o la infiltración física, la disponibilidad masiva de datos comerciales permite obtener información sensible mediante procedimientos simples y a bajo costo. En un contexto de competencia estratégica entre las grandes potencias y la dependencia de tecnologías digitales, la capacidad de proteger la información de localización del personal militar se convierte en un elemento central en la contrainteligencia y de la seguridad de las operaciones desplegadas por Estados Unidos alrededor del mundo.
