Un misil hipersónico 3M22 Zircon habría sido lanzado durante un ejercicio nuclear conjuntos entre Rusia y Bielorrusia, según reportó la cuenta de inteligencia de fuentes abiertas Osint. La publicación señala que el lanzamiento fue realizado por el Ministerio de Defensa ruso como parte de las maniobras militares en curso, acompañada de una imagen que muestra un proyectil en vuelo sobre el mar con una estela de fuego. El sistema, de acuerdo con la información difundida, es un misil de crucero hipersónico capaz de alcanzar velocidades de hasta Mach 9 y con capacidad nuclear, diseñado para evadir defensas antiaéreas avanzadas.
Las maniobras se inscriben en un ciclo de ejercicios nucleares que Rusia desarrolla junto a Bielorrusia en mayo de 2026, en los que también se han empleado misiles balísticos intercontinentales Yars y otros sistemas estratégicos. Según reportes oficiales, las actividades incluyen simulaciones de lanzamiento, despliegue operativo y pruebas de respuesta rápida de las fuerzas nucleares, en un contexto de creciente tensión geopolítica y modernización de la tríada nuclear rusa.
Durante una videoconferencia con el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, el presidente ruso Vladimir Putin afirmó que el uso de armas nucleares constituye una “medida extremadamente excepcional” destinada a garantizar la seguridad nacional de Rusia y Bielorrusia. Putin subrayó que, ante el aumento de tensiones globales y nuevas amenazas, la tríada nuclear actúa como garantía de soberanía y herramienta de disuasión estratégica.
En paralelo, el jefe del Estado Mayor ruso, el general Valeri Gerasimov, informó que en la primera fase de los ejercicios se realizó una inspección sorpresa de las fuerzas nucleares, elevando su nivel de alerta operativa. Según detalló, se efectuó el traslado de munición nuclear simulada hacia unidades operativas y se verificó la capacidad de respuesta de las formaciones encargadas del empleo de armamento estratégico.
Las autoridades rusas también remarcaron que los ejercicios incluyen la modernización de sistemas clave de la tríada nuclear, como los misiles Yars, la aviación estratégica y los sistemas lanzados desde submarinos, además del despliegue previo del sistema Oréshnik en territorio bielorruso. Estas capacidades forman parte del esquema de disuasión que Moscú busca mantener frente a lo que describe como un deterioro del equilibrio global de fuerzas.
En este marco, el Kremlin adelantó que las maniobras continuarán con nuevas fases de entrenamiento y que está previsto el ejercicio “Shield of the Union 2027” para el próximo año. Moscú sostiene que estas actividades no buscan iniciar una carrera armamentística, sino fortalecer la coordinación militar con Bielorrusia y garantizar la preparación de sus fuerzas estratégicas ante escenarios de alta tensión internacional.
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