Un informe publicado por Reuters reveló que alrededor de 200 militares rusos recibieron entrenamiento en instalaciones militares chinas a fines de 2025 antes de regresar a combatir en Ucrania. Según los documentos y fuentes de inteligencia citadas por la agencia en el reporte, las capacitaciones incluyeron operaciones con drones, guerra electrónica, defensa antiaérea e ingeniería militar.
En detalle, el acuerdo habría sido firmado en julio de 2025 entre los altos mandos militares rusos y chinos en Beijing. Puntualmente, los entrenamientos se desarrollaron en instalaciones ubicadas en Pekín y la ciudad oriental de Nankín , donde los militares rusos participaron de ejercicios vinculados al uso de drones FPV, simuladores de vuelo, sistemas anti drones y técnicas de combate moderno.
Conforme surge del reporte, parte de los militares entrenados en China serían instructores y oficiales rusos encargados de transmitir luego esos conocimientos dentro de las fuerzas desplegadas en Ucrania. De este modo, algunas agencias de inteligencia sostienen que varios de los participantes regresaron a zonas de combate como Crimea y Zaporiyia, aunque no se pudo verificar las identidades y las operaciones posteriores en las que participaron los oficiales rusos.
Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Xi Jinping y Vladimir Putin profundizaron la cooperación estratégica entre ambos países. Por su parte, Beijing evitó condenar la invasión rusa y mantuvo una relación económica y política cercana con Moscú, aunque públicamente sigue presentándose como un actor neutral y partidario de las negociaciones de paz.
Los drones y la cooperación militar entre Moscú y Beijing vuelven al centro de la escena
En paralelo, la guerra en Ucrania consolidó el papel central de los drones en el campo de batalla. Tanto Rusia como Ucrania utilizan vehículos no tripulados para reconocimiento, ataque y guerra electrónica, mientras que el desarrollo de sistemas anti drones se convirtió en uno de los principales ejes de innovación militar dentro del conflicto.
Finalmente, el reporte surge en la antesala de una nueva reunión entre Xi Jinping y Vladimir Putin en Beijing y vuelve a aumentar la atención sobre la cooperación militar entre China y Rusia. Para los gobiernos europeos y algunos sectores de inteligencia, este tipo de entrenamientos refleja un nivel de coordinación militar más profundo entre ambas potencias en medio de la guerra en Ucrania y de la competencia geopolítica que se está librando en múltiples escenarios con Occidente.
