La construcción de un nuevo monumento militar en Pyongyang expuso por primera vez la magnitud de las pérdidas sufridas por Corea del Norte en la guerra entre Rusia y Ucrania. Según una investigación de la BBC basada en imágenes satelitales y fotografías oficiales difundidas por la agencia estatal KCNA, alrededor de 2.300 soldados norcoreanos habrían muerto combatiendo junto a las fuerzas rusas en la región de Kursk, escenario de intensos enfrentamientos desde la incursión ucraniana iniciada en agosto de 2024.
En este sentido, el despliegue militar norcoreano representa uno de los movimientos más significativos en la creciente cooperación estratégica entre Pyongyang y Moscú. Corea del Sur estima que aproximadamente 11.000 efectivos norcoreanos fueron enviados a territorio ruso para colaborar en la recuperación de zonas ocupadas por Ucrania en el oeste de Kursk. Aunque ni Rusia ni Corea del Norte publicaron cifras oficiales sobre bajas, el nuevo memorial inaugurado en abril ofrece indicios concretos sobre el costo humano de la operación.
El denominado “Museo Conmemorativo de las Hazañas de Combate en las Operaciones Militares en el Extranjero” fue ordenado por Kim Jong Un en octubre de 2025 y construido en el distrito de Hwasong, en Pyongyang. Imágenes satelitales de Planet Labs muestran que el complejo, de aproximadamente 52.000 metros cuadrados, fue levantado en pocos meses. El memorial incluye dos extensos muros grabados con nombres, un edificio principal y un cementerio destinado a soldados considerados especialmente distinguidos.
Corea del Norte busca respaldo interno para su cooperación con Rusia
El análisis realizado por la BBC sostiene que los muros contienen miles de nombres distribuidos en columnas de texto diminuto. Songhak Chung, investigador del Instituto Coreano de Estrategia de Seguridad, coincidió con esa evaluación y afirmó que “la densidad del texto sugiere que el número de soldados registrados alcanza varios miles”. La estimación coincide parcialmente con informes previos del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) de Corea del Sur, que en septiembre de 2025 calculó unos 2.000 muertos y 2.700 heridos entre las tropas enviadas a Rusia. Meses después, el organismo actualizó la cifra y señaló que aproximadamente 6.000 militares norcoreanos habían muerto o resultado heridos.
Especialistas surcoreanos interpretan la construcción del memorial como un intento de justificar políticamente el elevado número de bajas. Cho Han-bum, investigador del Instituto Coreano para la Unificación Nacional, sostiene que Pyongyang necesita mantener apoyo interno hacia una intervención militar costosa y sensible. “Para Corea del Norte, Rusia es el único país con el que puede cooperar militarmente en su actual estado de aislamiento”, explicó el analista.
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