Ucrania y Suecia avanzan en las negociaciones para concretar un acuerdo por cazas Saab Gripen, en un contexto marcado por la continuidad de la guerra con Rusia y el deterioro de cualquier intento de alto el fuego. Durante una visita oficial a Estocolmo, el ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, aseguró que el entendimiento podría cerrarse “en los próximos meses”, mientras que su par sueco, Pal Jonson, reconoció que las conversaciones evolucionan de manera positiva y no descartó una firma durante este año.
“Tenemos nuestro plan sobre cómo financiarlo”, afirmó Fedorov durante una conferencia conjunta, agregando que espera que el acuerdo represente “buenas noticias” para ambos países y “malas noticias para los rusos”.
Las negociaciones giran en torno a la posible adquisición de hasta 150 cazas JAS 39 Gripen, un proyecto que comenzó a tomar forma en 2025 con la firma de una carta de intención entre Kiev y Estocolmo. Aunque las primeras entregas de aeronaves nuevas podrían demorarse unos tres años, el Gripen ya aparece como uno de los pilares de la futura reconstrucción de la Fuerza Aérea ucraniana.
Desde el gobierno sueco también confirmaron que parte del paquete de ayuda militar aprobado para Ucrania podría utilizarse para facilitar el financiamiento de la compra. En paralelo, Suecia mantiene conversaciones con otros países europeos para sumar apoyo mediante entrenamiento, armamento y asistencia logística.
El interés de Kiev por el Gripen responde a varias características que encajan con las necesidades operativas actuales de Ucrania. El avión sueco fue diseñado para operar desde bases dispersas e incluso carreteras, requiere menores costos de mantenimiento que otras plataformas occidentales y puede integrar armamento europeo y estadounidense. Además, medios especializados señalaron que pilotos ucranianos ya comenzaron preparativos para futuros entrenamientos en Suecia, mientras Saab evalúa ampliar su capacidad industrial para responder a un eventual pedido masivo.
Otro aspecto relevante es la posibilidad de equipar a los futuros Gripen ucranianos con misiles aire-aire MBDA Meteor, considerados entre los más avanzados de Occidente para combate de largo alcance. De concretarse, Ucrania podría incorporar una capacidad aérea significativamente superior frente a la aviación rusa en determinados escenarios.
El avance de estas negociaciones ocurre mientras persisten los combates y fracasan los intentos de distensión. Días atrás, Ucrania rechazó la tregua del “Día de la Victoria” propuesta por Rusia tras denunciar más de 1.800 violaciones al alto el fuego por parte de Moscú, según informó el gobierno ucraniano. En ese contexto, la discusión sobre la futura aviación de combate de Kiev no solo apunta al escenario de posguerra, sino también a sostener la capacidad militar ucraniana en un conflicto que sigue lejos de una resolución.
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