China intensificó su presión diplomática y económica sobre Paraguay para que rompa sus relaciones con Taiwán, en línea con su política de “Una sola China”. Paraguay es actualmente el único país de América del Sur que mantiene el reconocimiento oficial a Taiwán, lo que lo posiciona como un actor relevante en la disputa por el reconocimiento internacional de la isla.
Históricamente, la relación entre Asunción y Taipéi se remonta a 1957, cuando fue establecida por los gobiernos de Chiang Kai-shek y Alfredo Stroessner en un contexto marcado por el anticomunismo. Desde entonces, el vínculo se sostuvo mediante cooperación política, asistencia financiera y proyectos de desarrollo impulsados por Taiwán en territorio paraguayo.
En la última década, varios países de América Latina y el Caribe retiraron su reconocimiento a Taiwán para establecer relaciones con China. Como resultado, el número de aliados diplomáticos de Taipéi se redujo a poco más de una docena, lo que refuerza el valor estratégico de Paraguay para ambas partes.
Actualmente, el gobierno del presidente Santiago Peña reiteró su decisión de mantener los lazos con Taiwán, al tiempo que profundiza su relación con Estados Unidos. Funcionarios estadounidenses, como el secretario de Estado Marco Rubio, calificaron a Paraguay como un socio clave en la región frente a la expansión de la influencia china, en línea con la política exterior impulsada por el presidente Donald Trump.
Apoyo de Taiwán y presión del mercado chino profundizan el debate interno en Paraguay
Taiwán, por su parte, reforzó su presencia en Paraguay mediante financiamiento de infraestructura, cooperación técnica y programas educativos. Entre las iniciativas mencionadas por las autoridades paraguayas se incluyen préstamos para vivienda social, aportes al sistema de salud, becas en áreas científicas y proyectos productivos orientados a diversificar la economía local.
En paralelo, los sectores empresariales paraguayos, en particular el agroexportador, plantearon la necesidad de acceder al mercado chino, señalando que la actual relación diplomática limita oportunidades comerciales. China, principal importador mundial de alimentos, impone restricciones a países que reconocen a Taiwán, lo que impacta en exportaciones como la carne y la soja.
En este contexto, Paraguay enfrenta presiones externas y tensiones internas en torno a su política exterior. Mientras el gobierno sostiene su alineamiento con Taiwán y Estados Unidos, el escenario regional refleja una tendencia opuesta, con un creciente número de países que optan por establecer vínculos con China, consolidando su influencia en América Latina.
