El portaaviones británico HMS Prince of Wales llegó a Escocia para cargar munición y suministros antes del inicio de Operation Firecrest, el gran despliegue de la Royal Navy hacia el Atlántico Norte y el Alto Norte. La escala se realiza en Glen Mallan, sobre la costa occidental de Loch Long, una instalación utilizada por la Real Armada Británica para el movimiento de municiones antes de operaciones de gran escala.
De acuerdo con medios especializados británicos, el portaaviones de 65.000 toneladas dejó Portsmouth durante abril y se encuentra realizando una visita logística rutinaria para embarcar munición y abastecimientos. La escala se produce antes de que el buque encabece al Carrier Strike Group británico en una misión centrada en la seguridad del Atlántico Norte, el Ártico y las líneas marítimas críticas de la OTAN.
La terminal de municiones de Glen Mallan fue reacondicionada para permitir la carga y descarga de munición de la flota de superficie británica desde el cercano depósito de Defence Munitions Glen Douglas. La Royal Navy informó en 2022 que la modernización del muelle incluyó obras para hacerlo accesible a los portaaviones clase Queen Elizabeth, entre ellos el HMS Queen Elizabeth y el HMS Prince of Wales.
Operation Firecrest fue anunciada por el gobierno británico en febrero como un despliegue destinado a reforzar la seguridad regional en el Atlántico Norte y el Alto Norte. Según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, la operación incluye buques de guerra de la Royal Navy, cazas F-35 y helicópteros, con el objetivo de disuadir la actividad rusa y proteger infraestructura submarina crítica.
La misión se produce en un contexto de mayor preocupación británica por la actividad naval rusa. Londres señaló que, durante los últimos dos años, hubo un incremento del 30% en la presencia de buques rusos que amenazan aguas británicas. En ese marco, el despliegue del grupo de portaaviones busca enviar una señal de presencia y capacidad militar dentro de la arquitectura de defensa de la OTAN.
El HMS Prince of Wales liderará el despliegue como buque principal de la fuerza. La operación contempla actividades bajo la iniciativa Arctic Sentry de la OTAN y ejercicios junto al Standing NATO Maritime Group 1, que durante 2026 se encuentra bajo liderazgo británico. Parte del despliegue también estará coordinado con el Joint Force Command Norfolk, uno de los comandos aliados clave para la seguridad marítima del Atlántico.
El portaaviones es la segunda unidad de la clase Queen Elizabeth y actualmente cumple funciones como buque insignia de la flota británica. Con una eslora de 280 metros, una cubierta de vuelo de 70 metros de ancho y capacidad para operar cazas F-35B Lightning II, helicópteros Merlin y Wildcat, la unidad representa el centro de gravedad de la proyección naval británica.
La escala en Escocia marca así una nueva etapa en la preparación del despliegue. Tras su paso por Glen Mallan, el portaaviones continuará hacia el norte para integrarse a una operación que combinará presencia naval, aviación embarcada, cooperación aliada y ejercicios de alta intensidad en una de las zonas más sensibles para la seguridad euroatlántica.
Te puede interesar: Ex asesor de Thatcher pide enviar el portaaviones británico HMS Prince of Wales a Malvinas en medio de la crisis abierta por la filtración de EE.UU.
