El subsecretario de Estado Thomas G. DiNanno mantuvo en Buenos Aires una serie de reuniones con funcionarios argentinos que volvieron a mostrar la profundidad que está tomando la relación bilateral con Estados Unidos en materia de defensa, seguridad y cooperación estratégica. En las últimas horas, el funcionario estadounidense informó que se reunió con el embajador Peter Lamelas y con el ministro de Defensa Carlos Presti para discutir la cooperación de defensa de largo plazo entre ambos países.
La agenda no quedó limitada al plano militar. DiNanno también destacó su visita al Centro Nacional Antiterrorista argentino, al que presentó como un paso importante en la lucha común contra amenazas transnacionales. Poco después, agregó que mantuvo un encuentro con el subsecretario de Política Exterior Juan Manuel Navarro y con otros representantes de la Cancillería, donde abordaron una agenda más amplia que incluyó cooperación nuclear, seguridad espacial y designaciones terroristas.
La secuencia encaja con un proceso que Escenario Mundial ya había seguido en marzo, cuando Argentina y Estados Unidos revisaron en el Edificio Libertador el programa Foreign Military Sales. En esa instancia, uno de los ejes fue el seguimiento de los programas F-16 y M1126 Stryker, presentados como piezas centrales del reequipamiento argentino y del fortalecimiento de la cooperación bilateral en defensa. La revisión incluyó a funcionarios del Ministerio de Defensa, de las Fuerzas Armadas y del sistema de asistencia de seguridad de Estados Unidos, con participación de la Defense Security Cooperation Agency y del Comando Sur.
Ese mismo recorrido tuvo otro punto fuerte días después, cuando Carlos Presti viajó a Washington. Como recordó Escenario Mundial, en esas reuniones se acordó avanzar en la ampliación del programa Stryker, continuar con el proyecto F-16 y sumar otras líneas de cooperación como helicópteros Black Hawk, capacidades multidominio y ciberdefensa. La visita dejó en claro que la relación ya no gira solamente en torno a compras puntuales, sino a una arquitectura más amplia de integración militar, entrenamiento y sostenimiento.
mantuvo una reunión de trabajo con el Embajador de
argentina en Estados Unidos, Alejandro Oxenford. Créditos: Ministerio de Defensa argentino.
La visita de DiNanno también debe leerse en clave política. El embajador Peter Lamelas fue explícito al afirmar que su misión era alinear a la Argentina con Washington y consolidar a Estados Unidos como el “socio preferido” del país. En ese marco, que ahora un alto funcionario estadounidense con agenda en control de armas, seguridad internacional y designaciones terroristas pase por Buenos Aires para reunirse con Defensa, Cancillería y el centro antiterrorista refuerza la idea de que el vínculo bilateral atraviesa una fase de densificación estratégica.
Pero esa profundización también ya empezó a generar fricciones. Escenario Mundial contó esta semana que la Embajada de China en Argentina rechazó con dureza declaraciones de Lamelas sobre la cooperación entre China y Argentina y lo acusó de actuar con prejuicios ideológicos y mentalidad de Guerra Fría. En otra nota, el medio advirtió además sobre los costos potenciales de un deterioro mayor del vínculo con Pekín, en un contexto en el que el acercamiento argentino a Estados Unidos avanza en defensa, seguridad y política exterior.
La agenda que mostró DiNanno confirma justamente ese cruce de planos. Ya no se trata solo de compras militares o de reuniones protocolares. Defensa, antiterrorismo, cooperación nuclear, seguridad espacial y designaciones se empiezan a acumular en una misma secuencia diplomática. Y eso vuelve más evidente que la relación entre Buenos Aires y Washington se está moviendo hacia un formato de asociación más profundo, con impacto directo no solo en las Fuerzas Armadas argentinas, sino también en el margen de maniobra internacional del gobierno.
Te puede interesar: China rechazó los dichos del embajador de Estados Unidos en Argentina
