Estados Unidos y Filipinas iniciaron la edición 2026 del ejercicio Balikatan, una de las mayores maniobras conjuntas realizadas hasta ahora entre ambos aliados, con más de 17.000 efectivos desplegados. El operativo se desarrolla entre el 20 de abril y el 8 de mayo. En este sentido, las operaciones se concentran en el norte de Filipinas, especialmente en la provincia insular de Batanes, un punto sensible por su cercanía con Taiwán.
En detalle, las maniobras incluyen ejercicios con fuego real, defensa costera, operaciones anfibias y simulacros marítimos. En cuanto al despliegue, entre los sistemas utilizados figura el lanzador estadounidense Typhon, previamente cuestionado por China.
Respuesta de Pekín y un mensaje estratégico
En este contexto, China reaccionó con críticas al inicio del ejercicio conjunto. El portavoz de la Cancillería, Guo Jiakun, calificó las maniobras como una “intimidación militar” y sostuvo que la región necesita estabilidad, no confrontación entre bloques. En paralelo, Pekín informó el despliegue de una agrupación naval encabezada por el destructor Baotou Tipo 052D hacia el Pacífico occidental, en una señal simultánea de presencia militar.
Creditos: Zona Militar
En términos estratégicos, Balikatan deja en evidencia la transformación de estas maniobras, que pasaron de ser un ejercicio bilateral tradicional a una plataforma multinacional de disuasión. Finalmente, la combinación de fuerzas aliadas, armamento avanzado y despliegues en áreas sensibles demuestran que Washington y sus socios buscan fortalecer las capacidades coordinadas frente al creciente poder militar chino en el Indo-Pacífico.
