El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sugirió que las restricciones a Internet, aplicaciones y otros servicios digitales en Rusia tienen como fin “evitar levantamientos” de la población. A su vez, señaló que Vladimir Putin podría estar preparando una nueva ofensiva en la guerra en Europa, que ya dura más de cuatro años.
“Las restricciones en Rusia a las redes sociales no son para limitar las críticas sobre la cabeza del estado”, señaló el mandatario y comandante en jefe de las FF.AA. de Ucrania en una entrevista televisiva con el noticiero estatal 24/7: “En mi visión, hay un propósito más profundo: evitar levantamientos”.
Hay que recordar que el Kremlin ordenó este año el bloqueo de aplicaciones de mensajería como WhatsApp, de la estadounidense Meta, y Telegram, del ruso Pavel Durov. El gobierno de Putin avanza hacia un aislamiento cada vez mayor de la red dentro de la Federación Rusa, lo que deja a los civiles con dificultad para acceder a distintas plataformas de servicios tan diversos como mensajería y viajes, así como Internet en un sentido más amplio, con un amplio listado de sitios fuera del alcance de los internautas rusos.
Zelenski sugiere que las restricciones a Internet en Rusia tienen como fin “evitar levantamientos” y advierte que Putin podría estar preparando una ofensiva sobre Ucrania
El presidente Zelenski ahondó en su visión de que el gobierno ruso considera pertinente sofocar la conversación digital en el marco de su actual guerra contra Ucrania, y advirtió que así podría buscar evitar una crítica generalizada en estos ámbitos ante los preparativos para una potencial nueva ofensiva sobre el terreno. Como contó Escenario Mundial, el conflicto en Europa continúa en toda su crudeza y las negociaciones diplomáticas se estancan alrededor de la soberanía territorial sobre el Donbás, la región oriental de Ucrania donde la guerra empezó en 2014 como un conflicto civil entre las facciones prorrusas y las leales a Kiev.
Al preguntarse retóricamente qué podría causar levantamientos en el país vecino, habló de “un número de escenarios”: “El primero es la movilización general, la movilización a gran escala en Rusia. La movilización de personas de las grandes ciudades, incluyendo Moscú, por supuesto, y San Petersburgo”.
Siguiendo este razonamiento, apuntó que ver un desarrollo así en Rusia, donde de momento la movilización ha sido fuertemente incentivada económicamente, pero no institucionalizada como obligatoria, podría ser indicador de que Putin tiene en mente “conducir otra ofensiva, una ofensiva mayor contra Ucrania“.
Pero también lanzó una advertencia general contra la Unión Europea y específica a Estonia, Letonia y Lituana, al señalar que también podría ser un signo de que se avecina “una ofensiva paralela de menor escala, costo y esfuerzo, en algún lugar donde se pueda operar con menos fuerzas de combate”, un escenario que situó en “algunos estados, de los Países Bálticos por ejemplo, que no están preparados para una fuerte resistencia”.
Su apelación a las naciones de Occidente, y como garante último de su seguridad a Estados Unidos, fue explícito cuando señaló que la ejecución rusa de estos cursos de acción dependerá de las señales que lleguen del otro lado de la trinchera: “Creo que tienen varias opciones. Y él (Putin) mira lo que está pasando con los países de la OTAN”. “Creo que eso es lo que va a determinar su elección, si se involucran o no”, resaltó.
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