Informe afirma que la era de los portaaviones se acabó

El portaaviones de clase Ford USS Gerald R. Ford (CVN-78) realiza pruebas de choque completas (FSST) durante su despliegue, demostrando la preparación operativa de la Armada estadounidense/ Créditos: Mass Communications Specialist Seaman Jackson Adkins / U.S. Navy

Mientras la guerra con Irán se intensifica, imágenes satelitales exponen que EE.UU. modificó la posición de sus portaaviones USS Gerald Ford y USS Abraham Lincoln / Créditos: Mass Communications Specialist Seaman Jackson Adkins / U.S. Navy

Un informe reciente advierte que los portaaviones —durante décadas el núcleo del poder militar de Estados Unidos— están perdiendo relevancia frente a amenazas más baratas, flexibles y difíciles de interceptar como drones y misiles antibuque. La discusión cobra fuerza en medio de la guerra con Irán, donde estos sistemas han demostrado una capacidad creciente para desafiar incluso a las plataformas más avanzadas.

Portaaviones USS Gerald Ford. Créditos: telemundonuevainglaterra

El análisis del periodista Andrew Cockburn sostiene que la proliferación de drones y misiles ha erosionado la ventaja estratégica de los portaaviones, obligándolos a operar bajo condiciones cada vez más restrictivas.

Los antecedentes recientes refuerzan esta lectura. En 2025, el portaaviones USS Harry S. Truman debió retirarse del Mar Rojo tras ataques de los hutíes, mientras que el USS Abraham Lincoln fue reposicionado a mayor distancia de Irán tras amenazas con misiles balísticos. Incluso el más moderno de la flota, el USS Gerald R. Ford, ha acumulado cuestionamientos por fallas técnicas y limitaciones operativas que ponen en duda su desempeño en escenarios de alta intensidad, incluyendo dificultades para integrar plenamente sistemas como el caza embarcado de última generación.

Aviones cazas F/A-18 Super Hornet de la Armada de los Estados Unidos a bordo del USS Abraham Lincoln (CVN 72) se preparan para una misión de combate nocturna durante la Operación Epic Fury, el 25 de marzo. Créditos: CENTCOM.

Más allá de casos puntuales, el problema es estructural. Estos buques requieren complejos anillos de protección y aun así enfrentan amenazas cada vez más difíciles de neutralizar.

El avance de los drones está en el centro de esta transformación. Tal como analizamos, una década de enfrentamientos con sistemas no tripulados iraníes dejó una conclusión incómoda para Occidente donde el costo de interceptarlos supera ampliamente al de producirlos. Esta asimetría redefine la lógica del combate. No es necesario destruir un portaaviones para neutralizarlo, basta con saturar sus defensas, forzarlo a maniobrar o empujarlo fuera del área de operaciones.

El cuestionamiento a los portaaviones no es nuevo, pero se intensifica con la experiencia reciente en Medio Oriente. Tal como señalamos el control de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz se ha vuelto más incierto frente a amenazas distribuidas y persistentes. A nivel global, otras potencias enfrentan dilemas similares. Reino Unido, Rusia y Francia han registrado problemas técnicos y costos crecientes en sus propias flotas, mientras China avanza con nuevos desarrollos como el Fujian, aunque sin garantías de evitar los mismos desafíos.

El último portaviones fabricado por China, el Fujian, continúa su fase de adiestramiento en el mar de Bohai / Créditos: Gao Zeming

Pese a las críticas, los portaaviones no desaparecerán en el corto plazo. Su peso político, industrial y simbólico sigue siendo central dentro de la estrategia estadounidense. Sin embargo, todo indica que su rol está cambiando. En un entorno donde los drones proliferan y las amenazas son cada vez más accesibles, estos buques podrían pasar de ser instrumentos de dominio a activos condicionados, obligados a operar a mayor distancia y con mayor cautela. El derribo reciente de un F-15E y la presión constante de sistemas no tripulados apuntan a que la guerra se está volviendo más barata, más distribuida y mucho más difícil de controlar. Y en ese escenario, incluso los símbolos más poderosos pueden quedar expuestos.

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