El presidente argentino Javier Milei se reunió en Washington D.C. con el secretario de Estado Marco Rubio en el marco de la Junta de la Paz, consolidando el alineamiento estratégico de Argentina con Estados Unidos. El encuentro, celebrado el 19 de febrero, no solo tuvo un fuerte componente simbólico —reflejado en la imagen difundida por el Departamento de Estado bajo el lema “La paz es el premio”— sino que también reafirmó los ejes centrales de la política exterior del actual gobierno, siendo estos la defensa del libre comercio, la libertad de expresión y la igualdad ante la ley.

El mandatario compartió actividades con otros líderes internacionales presentes y protagonizó un momento distendido junto al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. Sin embargo, más allá del gesto simbólico y el clima del encuentro, el núcleo de su intervención apuntó a una concepción firme de la paz como resultado de principios no negociables y de instituciones capaces de sostenerlos en el tiempo.
En ese sentido, Milei afirmó que la defensa de esos derechos son “un prerrequisito para la paz”, y advirtió que no todos los actores internacionales “juegan con las mismas reglas”. Según sostuvo, frente a quienes vulneran esos principios y se benefician del cumplimiento ajeno, “la buena voluntad no alcanza” y se requieren instituciones con la voluntad y la capacidad de hacer valer las normas. “La paz duradera no se construye sobre consensos que ceden en lo fundamental, sino sobre la determinación de defenderlo”, expresó.
Milei sostuvo que “la Argentina participa de este consejo con la convicción de que la paz exige decisión política y una arquitectura institucional capaz de sostener soluciones reales en el tiempo”. Asimismo, destacó el rol del presidente Donald Trump al señalar que “ha predicado con el ejemplo, mediando el acuerdo de paz en Gaza, acuerdo que luego ratificó la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.
“Argentina está lista para contribuir”, afirmó el mandatario argentino, quien además anunció la puesta a disposición de los Cascos Blancos para eventuales misiones internacionales. “Ponemos a disposición la colaboración de nuestros Cascos Blancos. Nuestra trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ofrecemos al servicio de la fuerza de estabilización”, declaró.
Por su parte, Marco Rubio calificó la reunión como “épica”, en declaraciones difundidas por la Casa Blanca. Sin embargo, la exposición internacional del mandatario argentino no parece haberse traducido en un impacto claramente positivo en la opinión pública estadounidense.

Finalmente, el presidente argentino dio inicio a una agenda exterior que no se limitará a este encuentro. Está previsto que regrese a Estados Unidos el 7 de marzo para participar en una reunión de mandatarios latinoamericanos convocada por Trump, en la que también asistirán el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, entre otros.
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