Estados Unidos evalúa reforzar su presencia naval en Medio Oriente mediante el posible despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford, el mayor buque de guerra del mundo, según reportaron medios estadounidenses. La nave se uniría al grupo de ataque del USS Abraham Lincoln, actualmente operativo en la región, en un contexto de negociaciones entre con Irán sobre su programa nuclear.

En este sentido, la información fue publicada inicialmente por The Wall Street Journal y replicada por otros medios, aunque el Pentágono todavía no emitió confirmación oficial. De concretarse, sería la primera vez en meses que dos grupos de ataque de portaaviones de la Armada de Estados Unidos operen simultáneamente en la zona, ampliando la capacidad de proyección aérea estadounidense en el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo.
El USS Gerald R. Ford (CVN-78), líder de la nueva clase de portaaviones estadounidenses, representa la plataforma naval más avanzada de Estados Unidos. Con un ala aérea embarcada de decenas de aeronaves de combate, alerta temprana y guerra electrónica, el buque funciona como una base aérea móvil capaz de lanzar operaciones sin depender de instalaciones terrestres aliadas. El redespliegue retrasaría su retorno previsto a Norfolk, Virginia, y extendería su permanencia operativa hasta la primavera boreal.
Asimismo, el movimiento ocurre mientras la Casa Blanca intenta combinar presión militar y diplomacia. Funcionarios citados por la prensa indicaron que el presidente Donald Trump mantiene abierta la vía negociadora con Irán, aunque continúa evaluando opciones militares. Para Israel, que considera el programa nuclear iraní una amenaza existencial, la presencia simultánea de dos portaaviones estadounidenses constituye una señal concreta de respaldo estratégico.
Trump utiliza el portaaviones USS Gerald R. Ford como herramienta política de presión
La utilización de portaaviones como herramienta política no es nueva. En octubre de 2023, tras el ataque de Hamás contra Israel, Washington desplegó el grupo del USS Gerald R. Ford en el Mediterráneo oriental para reforzar la disuasión regional, y sus escoltas interceptaron misiles y drones lanzados por los hutíes desde Yemen.

Y al igual que sucede con Irán, durante los últimos meses del 2025, Trump ordenó el despliegue del dicho portaaviones en el Caribe convirtió. Lo que comenzó como una operación contra el narcotráfico, terminó con el derrocamiento y arresto del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El despliegue del Ford y su grupo de ataque -destructores, cruceros, submarinos y un componente aéreo capaz de sostener operaciones de combate prolongadas- marca un salto cualitativo respecto de los ocho buques, un submarino y unos 4.000 efectivos que ya operaban frente a Venezuela desde agosto.
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