- Estados Unidos habría puesto en preparación un segundo grupo de ataque de portaaviones en Medio Oriente mientras mantiene negociaciones con Irán sobre su programa nuclear.
- El eventual refuerzo militar —que se sumaría al USS Abraham Lincoln— incluiría cazas furtivos, destructores Aegis y mayor presencia aérea en bases regionales.
- La medida es interpretada como una estrategia de presión diplomática y disuasión destinada a influir en Teherán sin descartar un acuerdo.
Estados Unidos evalúa desplegar un segundo grupo de ataque de portaaviones en Medio Oriente mientras el Gobierno de Trump mantiene negociaciones indirectas con Irán sobre su programa nuclear. Según informó The Wall Street Journal, el Pentágono habría ordenado preparativos para que un nuevo Carrier Strike Group (CSG) se dirija a la región, donde ya opera el grupo del USS Abraham Lincoln.

De concretarse, el portaaviones USS George H.W. Bush, actualmente en ejercicios frente a la costa este estadounidense, podría incorporarse en cuestión de semanas. Incluso con una orden inmediata, el tránsito operativo —que implica cruzar el Atlántico, el Mediterráneo y el Canal de Suez— situaría su llegada hacia mediados de marzo. Funcionarios citados por el diario señalaron que “la orden de despliegue podría emitirse en cuestión de horas”, aunque aclararon que la decisión aún no ha sido tomada.
El refuerzo naval coincide con un aumento gradual de capacidades aéreas estadounidenses en la región frente a tensiones con Irán. Datos de seguimiento aéreo abiertos sugieren el traslado de cazas furtivos F-35A hacia la base jordana de Muwaffaq Salti, junto a la presencia de F-15E Strike Eagle, A-10 Thunderbolt II y aeronaves de guerra electrónica EA-18G Growler. A ello se suman destructores equipados con el sistema antimisiles Aegis y un contingente estimado en más de 30.000 efectivos militares desplegados en bases de Oriente Medio.
El despliegue militar ocurre en paralelo a la reunión de tres horas que mantuvo el presidente Donald Trump en Washington con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien busca garantías de que cualquier acuerdo con Teherán limite tanto su programa nuclear como su arsenal de misiles. Tras el encuentro, Trump afirmó que su “preferencia” sigue siendo alcanzar un acuerdo negociado con Irán, aunque advirtió que, de fracasar las conversaciones, “tendremos que ver qué sucede”.
Trump ya había autorizado el despliegue del portaaviones de la Armada de Estados Unidos USS Abraham Lincoln frente a las tensiones con Irán
Analistas en seguridad internacional sostienen el posible envío del segundo portaaviones como una estrategia clásica de “diplomacia coercitiva”. Un Carrier Strike Group funciona como una base aérea móvil capaz de lanzar operaciones sin depender de instalaciones en países aliados, lo que otorga a Washington libertad operativa y aumenta su poder de negociación. Históricamente, Estados Unidos recurrió a despliegues similares durante crisis con Irán, particularmente en 2007, 2019 y tras los ataques contra la navegación en el Mar Rojo en los últimos años.

Semanas atrás, Trump ya había ordenado el despliegue del portaaviones de la Armada de Estados Unidos, USS Abraham Lincoln. Según la información disponible, el portaaviones de propulsión nuclear arribó al Mar Arábigo, dentro del área de responsabilidad del U.S. Central Command (CENTCOM). El grupo de ataque incluye escoltas de superficie y al menos un submarino de ataque, lo que refuerza significativamente la capacidad de proyección militar estadounidense en una zona considerada estratégica.
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