La Guardia Costera de EE. UU. completó la adjudicación de los contratos de 11 buques de Seguridad Árticos, cumpliendo la directiva del presidente Donald Trump de ampliar rápidamente la flota de rompehielos del país. El último contrato es por la construcción de hasta cinco buques de Seguridad Árticos, marcando un hito histórico en la capacidad ártica de EE.UU. El contrato se basa en adjudicaciones previas anunciadas el 29 de diciembre de 2025 y entrega los 11 “Arctic Security Cutters”.

“Juntos, estos cortadores formarán la columna vertebral de una flota de rompehielos estadounidense revitalizada, protegiendo la soberanía y el dominio estadounidense en el Ártico”, explicó la propia Guardia Costera.
Por su parte, la secretaria Kristi Noem destacó que “Estados Unidos ha sido una nación ártica durante más de 150 años. Por fin estamos actuando como tal bajo el presidente Trump. Nuestros adversarios siguen buscando aumentar su presencia en el Ártico; equipar a la Guardia Costera con Cutters de Seguridad Ártico ayudará a reafirmar el dominio marítimo estadounidense allí”.
“Revitalizar las capacidades rompehielos de la Guardia Costera de EE. UU. es crucial para nuestra seguridad y prosperidad, y el anuncio de hoy es un paso importante en esa dirección”, agregó. Davie Defense, Inc. construirá dos buques de Seguridad Ártico en el astillero de Helsinki, Finlandia, y tres a nivel nacional.
Washington busca ganar la carrera por el Ártico
El anuncio se da en un contexto de alta tensión política a nivel internacional tras las intenciones de Trump de anexar Groenlandia para evitar que “Rusia y China se queden con ella”, a lo que se suma la carrera entre las grandes potencias por afianzar su posición en el Ártico, lugar en el que nuevas rutas marítimas se abren a medida que el hielo en la región se derrite.
Con los nuevos buques, la Guardia Costera espera no solo defender la soberanía estadounidense, sino asegurar rutas marítimas críticas, proteger los recursos energéticos y minerales, y contrarrestar la influencia extranjera en la región ártica.
“Una flota robusta de rompehielos permitirá a la Guardia Costera controlar, asegurar y defender las fronteras estadounidenses con Alaska y los accesos marítimos árticos, facilitar el comercio marítimo vital para la prosperidad económica y la movilidad estratégica, y responder a crisis y contingencias en la región”, sentenció la Guardia Costera, que espera la entrega del primer buque a principios de 2028.
Tal vez te interese: La Guardia Costera de Estados Unidos incauta petrolero con bandera de Rusia vinculado a Venezuela











