Un avión de transporte militar Airbus A400M Atlas de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF), matrícula ZM413, voló desde Mount Pleasant (MPN) —la principal base militar del Reino Unido en las Islas Malvinas— hacia Santiago de Chile (SCL), y fue reportado en tierra en el Grupo de Aviación N°10 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh). La operación, seguida por plataformas de rastreo de vuelos y difundida en redes sociales, reintroduce un elemento sensible en la agenda del Atlántico Sur: el uso de nodos logísticos sudamericanos para sostener capacidades militares británicas asentadas en un territorio cuya soberanía permanece en disputa con la Argentina.

El perfil del A400M no es menor. Se trata de una plataforma de transporte táctico-estratégico capaz de mover carga pesada, personal y material sensible a largas distancias, con flexibilidad para operar en pistas semi preparadas y sostener ciclos de abastecimiento. En la lógica de sostenimiento de Mount Pleasant, este tipo de aeronaves refuerza la autonomía logística del destacamento británico, reduce dependencia de ventanas marítimas y habilita una cadena de reabastecimiento aérea hacia y desde el continente sudamericano, tanto para necesidades del dispositivo militar en Malvinas como para operaciones vinculadas al eje antártico.
La escala en una base militar chilena aporta una capa adicional: no se trata solo de un aterrizaje en un aeropuerto civil por motivos de combustible o meteorología, sino de una utilización de infraestructura asociada a una fuerza armada regional.
Un patrón logístico británico que se repite entre Malvinas, Chile y Uruguay
Escenario Mundial ya había registrado antecedentes consistentes de este esquema. En diciembre de 2025, un A400M ZM407 basado en Malvinas realizó una escala en Santiago tras conectar tramos con Brasilia, exhibiendo el circuito de enlaces que vincula a Mount Pleasant con el continente. En septiembre de 2025, otro A400M ZM418 operó rutas que combinaron Santiago (SCL) y Montevideo (MVD) como puntos de tránsito antes de arribar a Monte Agradable (MPN), reforzando la lectura de una red logística consolidada que evita depender de un único corredor de entrada y salida.

En la misma línea, la cobertura previa de Escenario Mundial también marcó el peso creciente de Chile como plataforma de apoyo británica, especialmente en el sur. La utilización recurrente de instalaciones y servicios en el eje Punta Arenas–Chabunco fue señalada como un facilitador logístico para despliegues vinculados al continente blanco, con una convergencia entre operaciones científicas y necesidades de sostenimiento. Bajo ese marco, cada movimiento de aeronaves de transporte estratégico desde Malvinas hacia territorio chileno funciona como un indicador observable de la continuidad de esa proyección.
El trasfondo político-estratégico es conocido: el Reino Unido sostiene en Mount Pleasant un dispositivo militar permanente que incluye defensa aérea, vigilancia, movilidad táctica, y capacidad de despliegue rápido, con el A400M como multiplicador logístico. En paralelo, la infraestructura regional —aeropuertos, servicios de tránsito, apoyo en tierra— actúa como elemento de continuidad operativa sin necesidad de que Londres establezca bases externas formales en Sudamérica. Esa combinación produce un efecto de “profundidad logística” para el despliegue británico en el Atlántico Sur.

Compañía aérea: Reino Unido – Real Fuerza Aérea Británica (RAF). Créditos: Pablo Romero/Jet Photos
Para la Argentina, estos movimientos suelen ser leídos dentro de la disputa de soberanía y de la cuestión más amplia de la militarización británica del archipiélago. La sensibilidad aumenta cuando la operación se vincula a terceros países que, en foros internacionales, respaldan resoluciones que llaman a reanudar negociaciones por Malvinas, pero al mismo tiempo aparecen como nodos funcionales para el sostenimiento del despliegue del Reino Unido.
Por ahora, lo verificable es el dato operativo: un A400M de la RAF, procedente de Mount Pleasant, registró escala en Chile y fue asociado al Grupo de Aviación N°10 de la FACh. El punto a seguir es si se trató de un tránsito aislado o de una rotación dentro de un circuito más amplio —Malvinas–Chile–terceros destinos regionales— y si habrá algún pronunciamiento oficial que aclare el carácter del apoyo brindado, en un escenario donde cada vuelo agrega un nuevo elemento a la discusión sobre logística, presencia militar y proyección británica en el Atlántico Sur.
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