Rusia lanzó un nuevo bombardeo sobre la red eléctrica e instalaciones civiles de Ucrania, que resultó en apagones masivos y la muerte de al menos cuatro personas. Los ataques, realizados durante la noche invernal con temperaturas bajo cero, son parte de una escalada del conflicto que Moscú realiza en medio de negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos.

Las víctimas fatales del ataque, que involucró cerca de 300 drones, 18 misiles balísticos y siete misiles de crucero lanzados sobre ocho regiones del país, ocurrieron en la ciudad de Járkiv, donde fue destruida una terminal del servicio de correos de Ucrania. Según comunicó la empresa Nova Poshta, dos de los muertos trabajaban en el centro de clasificación, mientras que las otras dos muertes fueron de conductores de una empresa transportista asociada. Además, tres empleados del centro de clasificación y otro conductor de una empresa de transporte también resultaron heridos. Según informó la agencia Ukrinform, se encuentran hospitalizados bajo supervisión médica y sus vidas no corren peligro.
El ataque también afectó la capital, Kiev, y el distrito cercano de Buchansky, donde se aplicaron cortes de emergencia en medio de una noche helada donde la temperatura estaba en -12°C. Según describieron oficiales ucranianos a la agencia AP, esto es parte de los esfuerzos de Rusia por “utilizar el invierno como arma” contra la población.
Sólo cuatro días atrás, Rusia ya había lanzado un bombardeo masivo sobre Ucrania con cientos de drones y decenas de misiles. En ese ataque, además, utilizó por segunda vez en la guerra el misil hipersónico Oreshnik, del cual los oficiales rusos se han jactado que su intercepción es prácticamente imposible y tiene la capacidad de llevar cargas nucleares.

Los ataques de Rusia a Ucrania llevan a una condena de Estados Unidos, que lidera las conversaciones por un alto al fuego
El pasado lunes 12 de enero, Estados Unidos condenó oficialmente un “peligroso e inexplicable” escalamiento del conflicto a través de la embajadora ante las Naciones Unidas, Tammy Bruce, quien condenó el nuevo uso del misil Oreshnik en un ataque que ocurrió cerca de la frontera con Polonia, un aliado de la OTAN.
En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, Bruce condenó asimismo el “impresionante número de muertos” en el conflicto y el uso de infraestructura energética y otras de tipo civil como objetivos para los bombardeos de Rusia. La representante diplomática nominada por Donald Trump también pidió a Moscú que pase “de la palabra a la acción” para “acabar con esta pesadilla”.

Es que la campaña de ataques sobre Ucrania llega en un momento donde Kiev reconoció grandes progresos en las negociaciones con sus socios europeos y estadounidenses sobre las garantías de seguridad que el gobierno admite para firmar un alto al fuego con Rusia. Sin embargo, otras cuestiones, como la soberanía de territorios que han pasado de manos durante el conflicto, sigue siendo un tema espinoso, y que la administración de Vladimir Putin ha advertido que se encuentra dispuesta a resolver en el campo de batalla.
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