Sudáfrica inauguró el ejercicio naval Will for Peace 2026, una semana de maniobras conjuntas que involucra a varios miembros del bloque BRICS y países asociados. Los ejercicios, que se llevan a cabo desde el 9 de enero hasta el 16, liderados por China en Simon’s Town —donde confluyen el océano Índico y el Atlántico— incluyen operaciones de rescate, simulacros de ataque marítimo y intercambios técnicos.

Participan China, Rusia, Irán, Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos, mientras que India y Brasil, dos miembros fundadores, optaron por no desplegar buques y se limitaron a asistir como observadores. Además, países como Egipto, Indonesia y Etiopía se sumaron en calidad de invitados dentro del formato BRICS Plus.
Sudáfrica ya había organizado maniobras conjuntas con China y Rusia bajo el nombre Exercise Mosi en 2019 y 2023. En ambas ocasiones recibió críticas de Occidente por acercarse militarmente a Moscú y Pekín. La edición de 2026, rebautizada como Will for Peace, es la tercera y la más amplia hasta ahora, con participación de BRICS Plus.
BRICS Plus: más que un ejercicio militar
El comandante sudafricano Nndwakhulu Thomas Thamaha afirmó que las maniobras son “más que un ejercicio militar” y representan una declaración de intención del bloque. Según el Ministerio de Defensa sudafricano, el objetivo es proteger las rutas comerciales marítimas, mejorar los procedimientos operativos compartidos y profundizar la cooperación en la seguridad marítima pacífica.

La expansión del bloque en 2024, con la incorporación de Irán, Egipto, Etiopía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, ha dado pie a un formato más amplio de cooperación, aunque no todos los miembros comparten la idea de convertir a BRICS en una plataforma militar.
Unidades desplegadas en Will for Peace 2026
Las maniobras reunieron una flota multinacional con buques de gran relevancia estratégica. China desplegó el destructor CNS Tangshan y el buque auxiliar CNS Taihu. Rusia participó con la corbeta RFS Stoiky y el tanker Yelnya, reforzando su papel en operaciones costeras y de abastecimiento. Irán, en un gesto de proyección internacional pese a su crisis interna, envió la base expedicionaria IRIS Makran, el portador de drones IRIS Shahid Mahdavi y la corbeta IRIS Naghdi.
Emiratos Árabes Unidos se sumó con la corbeta Bani Yas, consolidando su integración en BRICS Plus y su interés en la seguridad marítima regional. Y, Sudáfrica, como anfitrión, desplegó una fragata mediana.
Amenaza de aranceles de Trump en 2025
El ejercicio naval de 2026 no puede entenderse sin recordar la amenaza de Donald Trump en 2025, cuando anunció un arancel del 10% a todos los países alineados con los BRICS. La medida buscaba castigar a las economías emergentes que, según Washington, estaban promoviendo políticas “antiamericanas” y debilitando la hegemonía comercial de Estados Unidos.

La advertencia generó un fuerte rechazo en la cumbre BRICS de septiembre de 2025, donde los líderes del bloque denunciaron las medidas unilaterales y advirtieron que los aranceles podían desestabilizar el comercio global. Ese episodio marcó un punto de inflexión en el cual los BRICS comenzaron a explorar mecanismos de cooperación más allá de lo económico, incluyendo la dimensión militar, como se refleja ahora en Will for Peace 2026.
Tensiones con Estados Unidos
El ejercicio se desarrolla en un contexto de máxima tensión con Washington. Apenas tres días antes del inicio de las maniobras, Estados Unidos incautó un petrolero ruso vinculado a Venezuela en el Atlántico Norte, alegando violación de sanciones. La operación se sumó a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, parte de la política de presión de Donald Trump en la región.

Trump ha acusado a los BRICS de promover políticas “antiamericanas” y ha impuesto tarifas punitivas: 50% a los productos indios, 30% a los sudafricanos y amenazas de un 10% adicional a todos los miembros del bloque. En julio de 2025, llegó a declarar que si BRICS se consolidaba “de manera significativa, terminaría muy rápido”.
Ausencias
La decisión de India y Brasil de no participar refleja las tensiones internas del bloque. India busca equilibrar sus relaciones con Washington, tras ser golpeada por aranceles de hasta 50% y la retirada de Estados Unidos de la International Solar Alliance. Analistas señalan que Nueva Delhi no quiere ser “etiquetada” en maniobras militares que desvirtúen el carácter económico de BRICS.
Brasil, en cambio, asistió como observador, evitando comprometerse en un ejercicio que podría tensar aún más sus vínculos con Occidente.

Riesgo para Sudáfrica
El gobierno de Cyril Ramaphosa enfrenta críticas internas por haber convertido al país en escenario de las tensiones globales. La Democratic Alliance (DA) acusó al Ejecutivo de “convertir a Sudáfrica en un peón de los juegos de poder de Estados considerados como estados rebeldes”.
Además, las relaciones bilaterales con Estados Unidos se han deteriorado tras la decisión sudafricana de llevar un caso de genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia. Washington respondió con nuevos aranceles y declaraciones polémicas de Trump sobre la situación interna del país.
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