Mientras el futuro político de Venezuela sigue en discusión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, buscó dar certezas sobre otro aspecto del país latinoamericano al que se ha referido en reiteradas oportunidades: el petróleo. De esta manera, el mandatario republicano sostuvo que el gobierno interino en Caracas, encabezado por Delcy Rodríguez, se comprometió a “entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad” al país que el pasado sábado 3 de enero condujo la operación que acabó con la detención internacional de Nicolás Maduro.
Trump sostuvo en una publicación de su red social, Truth Social, que “este petróleo se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de los Estados Unidos de América, para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de los Estados Unidos“. Según aseguró, ya pidió a su secretario de Energía, Chris Wright, “que ejecute este plan de inmediato”. A su vez, ahondó en que el crudo venezolano “será transportado en barcos de almacenamiento y llevado directamente a los muelles de descarga en los Estados Unidos“.
Trump busca asegurar el redireccionamiento del petróleo de Venezuela hacia Estados Unidos
El último comentario de Donald Trump puede cifrarse en una serie de referencias al futuro de la producción de petróleo en Venezuela, país que posee las mayores reservas de crudo en el mundo, contenidas en la denominada Faja del Orinoco.

Ya en la conferencia de prensa que diera el presidente estadounidense en su residencia de Palm Beach tras la captura de Maduro, Trump mencionó 26 veces la palabra “petróleo”, al asegurar que la regularización de supuestas injusticias cometidas por Venezuela contra intereses petroleros norteamericanos en la nación latina era parte de los motivos que lo inducían a buscar un cambio en el liderazgo del régimen chavista. En esta clave puede también parcialmente leerse su apoyo velado a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien junto a este cargo también ejerció el de Ministra de Petróleo.
A su vez, Trump aseguró que un grupo de refinerías de Estados Unidos estarían dispuestas a invertir decenas de miles de millones de dólares para reencausar este sector de la economía venezolana, que si bien es el que más ganancias aporta al régimen, lidió durante años con mermas en la producción por falta de inversiones y el peso de las sanciones provenientes de Washington D.C.

Sin embargo, de acuerdo a datos de junio de 2025 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) Venezuela logró un ritmo de 1.069.000 barriles de crudo diarios, un aumento del 12% en su producción, aún en este complejo marco normativo. Aunque en julio del año pasado el régimen volvió a autorizar el funcionamiento de la compañía estadounidense Chevron en el país -cuyos buques cisterna son prácticamente los únicos que hoy tienen el aval de Estados Unidos para abandonar el país- la mayor parte de este petróleo iba a China, a menudo a través de intermediarios y embarcaciones fantasma para evadir las sanciones norteamericanas. Otro detalle geopolítico no menor que también es parte de las consideraciones acerca de la intervención norteamericana en Venezuela.
Te puede interesar: Argentina se distancia de la región tras respaldar la operación de Estados Unidos en Venezuela













