Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la necesidad de que su país anexe Groenlandia por razones de seguridad nacional suscitaron una reacción inmediata de Groenlandia, Dinamarca, Reino Unido y la Unión Europea, que rechazaron cualquier insinuación de anexión del territorio ártico.

En este contexto, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, calificó la retórica estadounidense como “completamente y absolutamente inaceptable” y pidió a Trump que abandone lo que describió como “fantasías sobre la anexión”. En un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que “las amenazas, la presión y las conversaciones sobre anexión no tienen cabida entre amigos”, y remarcó que Groenlandia está abierta al diálogo únicamente por canales adecuados y conforme al derecho internacional.
Desde Copenhague, la primera ministra danesa Mette Frederiksen también rechazó las declaraciones del mandatario estadounidense. Afirmó que “no tiene absolutamente ningún sentido hablar de que Estados Unidos necesita tomar el control de Groenlandia” y subrayó que Trump “no tiene derecho a anexionar ninguno de los tres países del Reino de Dinamarca”. Frederiksen recordó además que el reino danés forma parte de la OTAN y que ya existe un acuerdo de defensa bilateral que otorga a Estados Unidos un amplio acceso al territorio groenlandés.
El episodio generó preocupación en Dinamarca, que se declaró en “modo crisis total” tras los comentarios de Trump, realizados un día después de una operación militar estadounidense en Venezuela, en la que fueron capturados el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Estas acciones y declaraciones reavivaron temores sobre una posible escalada de presión de Estados Unidos hacia Groenlandia.
Europa rechaza las declaraciones de Trump sobre Groenlandia
Lo cierto es que el rechazo a las declaraciones de Trump se extendió al Reino Unido. El primer ministro Sir Keir Starmer sostuvo que sólo Groenlandia y el Reino de Dinamarca tienen derecho a decidir el futuro del territorio, y afirmó que Dinamarca es un aliado cercano y miembro clave de la OTAN. “Groenlandia y el Reino de Dinamarca deben decidir el futuro de Groenlandia, y solo ellos”, declaró.

En este sentido, la Unión Europea también expresó su respaldo a Dinamarca. La portavoz de política exterior, Anitta Hipper, señaló que el bloque continuará defendiendo los principios de soberanía nacional, integridad territorial e inviolabilidad de las fronteras, especialmente cuando se cuestiona la integridad territorial de un Estado miembro.
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