Como modifica el balance militar en el Indo Pacífico la puesta en servicio del portaviones chino Fujian / Crédito: Chinese MoD
La comisión del portaviones Fujian, el tercero y más moderno de la armada de China, hace a muchos pensar cómo se puede reconfigurar el poder naval en el Indo pacífico tras la puesta en servicio de esta embarcación.
Se trata de una plataforma bioceánica donde los principales teatros de operaciones de la Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) están en el estrecho de Taiwán, la zona más observada por analistas militares que esperan un movimiento de anexión desde el continente sobre la isla, y el Mar de China Meridional, un área en disputa con Japón, Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y el propio Taiwán, donde cada islote diseminado -o construido artificialmente, en el caso de China– es un punto estratégico de control entre estos países. Aunque de fondo, el gran actor que aparece para arbitrar la situación en este cuerpo de agua sea Estados Unidos.
Hasta este momento, China contaba con dos portaviones en su haber: el Liaoning y el Shandong. Ambos muestran la trayectoria ascendente del PLAN, que se consolida con el Fujian. Mientras que el Liaoning fue modernizado en 2013 por la potencia asiática a partir de un antiguo modelo soviético, el Shandong fue lanzado en 2016 como el primer portaviones fabricado en China. Ahora, el Fujian suma a ese logro el de incorporar tecnologías de punta diseñadas internamente.
La puesta en servicio del Fujian busca equiparar sus capacidades militares con las de Estados Unidos. Uno de los puntos centrales para acercarse a esta paridad es el diseño e instalación de un sistema de catapultas electromagnéticas (EMALS por sus siglas en inglés) que permite desplegar aviones de mayor peso con más eficiencia, una tecnología que hasta ahora solo pone en alta mar el portaviones USS Gerald Ford de la marina norteamericana.
Esta mejora permite que el grupo aéreo embarcado (GAE) del Fujian esté integrado por cazas furtivos J-35, versiones avanzadas del J-15 y aeronaves de alerta temprana KJ-600. Especialistas militares como el estadounidense Lyle Goldstein, del think tank Defense Priorities, señalaron que la posibilidad de conformar este GAE supone un avance importante para China no sólo en la región, sino en el mundo.
Al enviar J-35 al aire desde el Fujian, Goldstein afirma: “Parece que China se ha convertido en el primer país en utilizar las catapultas electromagnéticas para lanzar un caza de quinta generación”. En contraste, la versión norteamericana de la tecnología “se ha probado algo decepcionante por el hecho de que todavía no pueden lanzar los F-35C, que se espera sean el estándar de las aeronaves transportadas por portaviones en las próximas décadas”.
Antes del Fujian, sólo los estadounidenses eran capaces de lanzar desde un portaviones aeronaves tan pesadas como el KJ-600, un bimotor turbohélice equipado con un gran radomo dorsal, que permite detecciones de radar de alto alcance y una mejor gestión de combate. Esto, subraya Goldstein, “daba a los portaviones estadounidenses una ventaja enorme de inteligencia y gestión de batalla. Esta ventaja ya no existe”.
La instalación de las catapultas electromagnéticas que hacen estos despliegues posibles fueron celebrados por los medios estatales chinos como una iniciativa personal del propio Xi Jinping, una afirmación que, sea verdadera o no, demuestra la intención de trasladar la fortaleza que provee este recurso militar a la imagen del propio líder.
No fue casual que Xi Jinping eligiera el puerto de Sanya -en la provincia de Hainan, la más meridional del país- para comisionar el nuevo portaviones. El Fujian se unió así a la Flota del Comando del Teatro Sur (STC) del PLAN, una región clave para las operaciones en el mar de China Meridional. El analista militar chino Zhang Junshe señaló que, al igual que el Shandong, el nuevo portaviones podría tener su base permanente en Sanya, permitiendo la formación de un grupo de portaaviones dual en la zona. “Esto facilitará la realización de operaciones de defensa oceánica, el control aéreo y marítimo, así como misiones de ataque terrestre y apoyo a operaciones en islas y arrecifes”, explicó en declaraciones a Global Times.
Además, el hecho simbólico de que haya sido nombrado como la provincia china localizada enfrente a Taiwán alimenta el discurso patriótico chino por la anexión de la isla, que la República Popular China considera parte de su territorio desde la Revolución Comunista de 1949. Aunque la necesidad de trasladar capacidades militares no es acuciante en el estrecho de Taiwán, tan cercano a la costa continental, el Fujian sí podría utilizarse para proyectar una zona de exclusión mayor alrededor de la isla y proteger a los elementos que participen de una eventual acción militar.
El logro de estas capacidades en el Fujian culmina un proceso de modernización naval que ha sido uno de los estandartes de Xi Jinping, quien hoy puede decir que tiene la Armada más grande del mundo, en términos de embarcaciones. Sin embargo, esto no es así en el caso de los portaviones, ni tampoco en algunos aspectos cualitativos que todavía ponen a China atrás de Estados Unidos, la vara con la que se mide esta potencia que disputa con Washington D.C. la supremacía militar en el mundo.
Aunque los diez portaviones norteamericanos de la clase Nimitz todavía utilicen catapultas de vapor y no electromagnéticas, cuentan con la ventaja de tener propulsión nuclear, algo con lo que también está equipado el USS Gerald Ford. Esto les permite mantenerse a flote tanto como duren las provisiones, mientras que todas las embarcaciones chinas, incluido el moderno Fujian, utilizan combustible fósil. De esta manera, están atados a la necesidad de recargar en un puerto o utilizar una embarcación cisterna, una vulnerabilidad comparativa.
Los mismos mandos chinos parecen conscientes de esta relativa debilidad, y por eso se está construyendo un nuevo portaviones, conocido hasta ahora como Tipo 004, en el que se espera que, además de la tecnología EMALS, incorpore la propulsión nuclear, algo que terminaría por emparejarlo con el USS Gerald Ford. De esta manera se observa que, si bien China ha logrado un importante avance al construir por sí misma una embarcación del tipo del Fujian, todavía le queda un largo camino por recorrer en cantidades y homogeneización de prestaciones técnicas para alterar el balance en el Indo Pacífico cuando la cuestión trasciende a sus vecinos cercanos e involucra a quien hoy es su principal respaldo, Estados Unidos.
Te puede interesar: El Comando del Indo-Pacífico de Estados Unidos acelera su transformación tecnológica con foco en la competencia estratégica con China
Un informe de la Arms Control Association sostiene que los ataques de Estados Unidos e…
Un informe de Human Rights Watch afirma que el ejército israelí utilizó ilegalmente municiones de…
Mientras continúan las especulaciones sobre cuánto durará la guerra en Irán, el Departamento de Guerra…
420 argentinos lograron salir de Emiratos Árabes Unidos tras solicitar asistencia de Cancillería por la…
Rusia emplea el misil de crucero Izdeliye-30 en ataque contra Járkov. Microchips de Estados Unidos…
Los presidentes de Estados Unidos y Rusia se comunicaron, de manera oficial, por primera vez…
This website uses cookies.