Japón declaró un estado de alerta tras detectar dos buques de guerra rusos navegando en el Pacífico, cerca de sus aguas territoriales. El Ministerio de Defensa japonés informó que los navíos, identificados como el crucero de misiles Varyag y la corbeta Gromkiy, cruzaron el estrecho de Soya entre el sábado y el domingo, transitando desde el mar de Japón hacia el mar de Ojotsk. Aunque no ingresaron a aguas japonesas, la operación ocurre en un contexto de tensiones crecientes en la región, marcado por la presencia del portaaviones británico HMS Prince of Wales y maniobras militares conjuntas entre Japón, Corea del Sur y Reino Unido.
Movimientos rusos y respuesta japonesa
El Ministerio de Defensa de Japón confirmó que dos buques rusos, el crucero de misiles Varyag y la corbeta Gromkiy, atravesaron el estrecho de Soya, un paso estratégico que separa la isla rusa de Sajalín y la japonesa de Hokkaido. La trayectoria, que llevó a las naves desde el mar de Japón hacia el mar de Ojotsk, no violó las aguas territoriales niponas, pero generó preocupación en Tokio. En respuesta, las Fuerzas de Autodefensa de Japón desplegaron un buque y una aeronave para vigilar la operación y recopilar inteligencia sobre los movimientos rusos.
El incidente se produce días después de que el portaaviones británico HMS Prince of Wales navegara por la región en ejercicios conjuntos con Japón y Corea del Sur, reforzando la cooperación entre aliados frente a los desafíos de seguridad en el Indo-Pacífico. Además, el Libro Blanco de Defensa 2025 advierte que las actividades militares rusas cerca de Japón y su asociación estratégica con China representan un creciente riesgo para la estabilidad regional, especialmente en un contexto de rivalidad geopolítica intensificada por la guerra en Ucrania y la competencia entre potencias en el Pacífico.
Aliados del Pacífico refuerzan la cooperación naval
La creciente actividad de buques rusos en el Pacífico coincide con un refuerzo de la cooperación naval entre EE.UU., Japón y Corea del Sur para modernizar sus capacidades marítimas frente a la influencia de Moscú y Pekín. Según la senadora estadounidense Tammy Duckworth, tras una visita reciente a Tokio y Seúl, los aliados del Pacífico están dispuestos a asistir a Washington en la construcción y mantenimiento de buques de guerra. Sin embargo, la falta de coordinación y de una estrategia clara por parte de EE.UU. dificulta avanzar en acuerdos concretos para fortalecer la defensa regional.
Durante las reuniones con Mitsubishi Heavy Industries, la Federación Empresarial Keidanren en Japón y conglomerados surcoreanos como Hanwha Ocean, HD Hyundai Heavy Industries y Samsung Heavy Industries, se abordaron temas clave como la capacidad de flota, la construcción de nuevos astilleros y el mantenimiento de embarcaciones. Corea del Sur incluso presentó un ambicioso paquete de 150.000 millones de dólares para invertir en astilleros estadounidenses, capacitar trabajadores y reparar buques, en un esfuerzo denominado “Make America Shipbuilding Great Again”. Esta cooperación busca contrarrestar la expansión marítima de China, cuyos astilleros estatales producen barcos militares y comerciales a un ritmo sin precedentes, consolidando su posición como líder indiscutible en el sector naval.
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